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LA ORACIÓN HA RECIBIDO UNA GRAN PROMESA: PIDE EN SU NOMBRE Y RECIBIRÁS
La Biblia nos exhorta a orar. La oración es la conversación humilde y sincera del corazón con Dios. A la oración se le ha dado una gran promesa. Jesús dijo: “De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.” (Juan 16:23)
¿Qué significa orar en el nombre de Jesús? Significa creer y confiar en la misericordia y gracia de Jesús, aceptando al mismo tiempo la voluntad de Dios. Toda persona puede hablar con Dios en el nombre de Jesús; Él ha prometido ser un apoyo para ellos..
Jesús enseñó sobre la oración en el Sermón del Monte, como está registrado en los capítulos 5 al 7 de San Mateo. Su enseñanza describe a una persona que confía en Dios mientras ora. La oración no debe incluir palabrería innecesaria, ya que no es una manera de alcanzar justicia propia ante Dios o los demás. Jesús dijo:
“Vosotros, pues, oraréis así.”
(Mateo 6:9)
Entonces enseñó la oración del Señor, la cual nos instruye a pedir y buscar lo que es más importante en nuestra vida.
La oración es parte de la vida
A menudo, una oración puede expresar la angustia y las dificultades personales, junto con las esperanzas y peticiones que surgen de ellas. Esto es cierto; uno puede pedir a Dios cualquier cosa que necesite. Sin embargo, en la Oración del Señor, Jesús pone esas peticiones en un orden de importancia conforme a la voluntad de Dios: “Hágase tu voluntad.” Aceptar la voluntad de Dios no siempre es fácil. Esto requiere confiar en Dios, como enseñó Jesús.
La oración no está destinada solo para situaciones difíciles. Uno puede hablar con Dios en todo tipo de circunstancias. La oración puede incluir gratitud al recordar lo que se ha recibido de Dios. No se trata únicamente de uno mismo, sino que también puede hacerse en favor de otras personas, tal como las oraciones de otros han sostenido a uno en diversas situaciones de la vida. Es bueno recordar a la patria y sus líderes en la oración.
Pide y lo recibirás
Cuando Jesús enseñó a pedir en Su nombre y prometió que Dios lo concedería, también dijo: “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” (Juan 16:24). También dijo: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.” (Mateo 7:7). Jesús explicó la razón de esto: “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.” (Juan 15:11).
El propósito central de todas las enseñanzas de Jesús es la salvación del hombre, que conduce a la vida eterna en el cielo. Él anima a orar para que Dios, en Su amor y misericordia, guíe a quien busca a encontrar Su reino aquí en la tierra. Hallarlo permite experimentar el gozo completo de la fe, que pertenece a quien ha recibido el perdón de los pecados en el nombre y la sangre de Jesús. Este perdón se predica en el reino de Dios aquí en la tierra por aquellos que ya han escuchado y creído este mensaje celestial.
Por la fe, todos los pecadores perdonados experimentarán el gozo perfecto en el cielo al final de la vida. Allí ya no será necesario orar, pues solo permanecerán el amor, la gratitud y las alabanzas a Dios. La petición más importante en la oración hoy es ser creyente en el reino de Dios aquí en la tierra. Pide en el nombre de Jesús y recibirás.
Texto: Teri Hiltunen
Publicado en el periódico finlandés Päivämies el 22 de mayo de 2019